Columna de opinión y reflexión crítica sobre la experiencia de caminar en el espacio público colombiano y las formas de percepción corporal y vigilancia cotidiana que este entorno produce. A partir del concepto de “propiocepción”, el texto explora cómo las condiciones físicas, urbanas y sociales de muchas ciudades colombianas transforman el acto de caminar en una experiencia de alerta permanente, marcada por la precariedad del espacio público, la inseguridad, la fragmentación urbana y la saturación visual. La columna propone el concepto de “impropiocepción” para describir una relación corporal con la ciudad basada más en la defensa y la anticipación que en la confianza y la expansión del cuerpo en el espacio.