Fungal diseases cause more than 1.5 million deaths worldwide; Despite these figures, in countries like Colombia they continue to be considered forgotten diseases, although the majority of deaths from fungal pathogens are preventable.Most serious mycoses occur as a consequence of underlying conditions such as asthma, AIDS, cancer, transplants and, more recently, the COVID-19 pandemic.The pandemic has highlighted the threat of the emergence of antibiotic-resistant bacterial and fungal infections associated with healthcare, which may have increased their burden, with a high number of infections characterized by higher levels of antimicrobial resistance (AMR). , not only in patients but also in health centers.Accurate and timely diagnosis of fungal diseases can reduce both illness and death and improve the clinical course of people at risk, which in turn will improve the public health of the population. Colombia is divided into 33 territorial units known as departments.Because the reporting of most mycoses is not currently mandatory (only cases of C. auris and mucormycosis associated with COVID-19 are notifiable diseases), the epidemiology and real impact of these diseases on the population Colombian is little known.Although there are public health laboratories in the main regions of the country, they only monitor a small group of diseases and generate reports or channel the referral of samples or isolates to the National Institute of Health (INS).The purpose of this project is to strengthen laboratory-based surveillance of fungal diseases in Colombia, increase the capacity for surveillance and diagnosis of mycoses, guide and train health professionals, improve the laboratory capacity of the INS as a Center National Reference, all these activities in collaboration with the Fungal Diseases Branch of the CDC and academic institutions in Colombia, such as the Universidad del Rosario and the University of Antioquia.
Las enfermedades fúngicas causan más de 1,5 millones de muertes en el mundo; a pesar de estas cifras, en países como Colombia siguen siendo consideradas como enfermedades olvidadas, aunque la mayoría de las muertes por patógenos fúngicos son prevenibles. La mayoría de las micosis graves se producen como consecuencia de condiciones de base como el asma, el SIDA, el cáncer, los trasplantes y, más recientemente, la pandemia de COVID-19. La pandemia ha puesto de manifiesto la amenaza de la aparición de infecciones bacterianas y fúngicas resistentes a los antibióticos asociadas a la atención sanitaria, lo que puede haber aumentado su carga, con un elevado número de infecciones caracterizadas por mayores niveles de resistencia antimicrobiana (RAM), no sólo en los pacientes sino también en los centros sanitarios. El diagnóstico preciso y a tiempo de las enfermedades fúngicas permite reducir tanto la enfermedad como la muerte y mejorar la evolución clínica de las personas en riesgo, lo que a su vez mejorará la salud pública de la población. Colombia está dividida en 33 unidades territoriales conocidas como departamentos. Debido a que el reporte de la mayoría de las micosis no es actualmente obligatorio (sólo los casos de C. auris y la mucormicosis asociada a COVID-19 son enfermedades de notificación obligatoria), la epidemiología y el impacto real de estas enfermedades en la población colombiana es poco conocido. Si bien existen laboratorios de salud pública en las principales regiones del país, éstos sólo monitorean un grupo reducido de enfermedades y generan reportes o canalizan la remisión de muestras o aislamientos al Instituto Nacional de Salud (INS). El propósito de este proyecto es fortalecer la vigilancia de las enfermedades fúngicas en Colombia basada en el laboratorio, aumentar la capacidad de vigilancia y diagnóstico de las micosis, orientar y capacitar a los profesionales de la salud, mejorar la capacidad de laboratorio del INS como Centro Nacional de Referencia, todas estas actividades en colaboración con la Subdivisión de Enfermedades Micóticas de los CDC e instituciones académicas de Colombia, como la Universidad del Rosario y la Universidad de Antioquia.