Resumen
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Problema: El gobierno colombiano presta servicios de salud basados en el modelo biomédico occidental, pero el 40% de la población utiliza prácticas culturales y tradicionales para mantener su salud. Las interacciones adversas entre médicos y pacientes de otras culturas dificultan el acceso a servicios sanitarios de calidad y refuerzan las disparidades sanitarias. La seguridad cultural es un enfoque de la formación médica que anima a los médicos a examinar cómo su propia cultura determina su práctica clínica y cómo respetar las visiones del mundo de sus pacientes. Este enfoque podría ayudar a reducir la brecha cultural en los servicios de salud colombianos, mejorando el acceso multicultural a los servicios de salud y reduciendo las disparidades sanitarias.
Intervención: En 2016, llevamos a cabo un programa piloto de capacitación en seguridad cultural en Cota, Colombia. Un programa de capacitación de cinco meses para estudiantes de medicina incluyó: (a) formación teórica sobre seguridad cultural e investigación participativa, y (b) una intervención basada en la comunidad, codiseñada por líderes comunitarios, supervisores de formación y los estudiantes de medicina, con el objetivo de fortalecer las prácticas culturales relacionadas con la salud. En la evaluación se utilizó el enfoque narrativo del cambio más significativo, que permite a los participantes comunicar los cambios más significativos para ellos. Mediante un análisis temático inductivo, los autores analizaron los relatos y debatieron los resultados en una sesión informativa con los estudiantes de medicina.
Contexto: Cota está situada a sólo 15 kilómetros de Bogotá, la capital nacional y mayor ciudad de Colombia, por lo que la pequeña localidad ha experimentado una rápida urbanización y un cambio cultural. Hace unas décadas, los habitantes de Cota eran principalmente campesinos con tradiciones indígenas y europeas. La urbanización desplazó la agricultura por ocupaciones industriales y comerciales. Una consecuencia de este cambio fue la pérdida de prácticas y recursos culturales para el cuidado de la salud, por ejemplo, plantas medicinales, que la comunidad había utilizado durante siglos.
Impacto: En el estudio participó un grupo de 13 estudiantes de último curso de medicina (diez mujeres y tres hombres, de edades comprendidas entre los 20 y los 24 años). Los estudiantes de medicina enumeraron cuatro áreas de cambio tras su experiencia: mayor respeto por las prácticas sanitarias tradicionales para ofrecer una mejor atención sanitaria; mayor reconocimiento de las prácticas tradicionales como parte de su patrimonio cultural y su identidad; deseo de profundizar en sus conocimientos sobre las prácticas culturales; y apertura para incorporar las prácticas culturales a la atención sanitaria.
Lecciones aprendidas: Los estudiantes de medicina informaron de percepciones positivas de las prácticas culturales de sus pacientes tras participar en este programa de formación basado en la comunidad. La formación precedió a un cambio positivo en las percepciones y fue aceptada por los estudiantes de medicina colombianos. Hasta donde sabemos, ésta fue la primera iniciativa documentada de formación en seguridad cultural con estudiantes de medicina en Colombia y un primer intento de aplicar el enfoque de seguridad cultural fuera de la experiencia indígena.