Las fracturas por fragilidad son resultado de traumas de baja energía en un hueso con menor densidad y cambios en su microarquitectura. Una primera fractura por fragilidad genera 50% a 100% de probabilidad de una segunda, aumentando la carga de morbimortalidad de los pacientes y sus familias. El riesgo de una segunda fractura no se previene igual en todos los pacientes pues el enfoque, diagnóstico y tratamiento difieren según la localización de las fracturas. Se trata de un estudio observacional de prevalencia analítica utilizando los registros clínicos de la institución participante. Se realizaron análisis descriptivos y bivariados de la información. Los datos se recolectaron en una base de datos de Excel y fueron analizados mediante el programa Jamovi 2.2.5. Se identificaron 825 pacientes con fractura por fragilidad, la mediana de edad fue de 74 años, 73.2% eran mujeres y el 21.3% tenían antecedente de fractura por fragilidad. La mayor solicitud de paraclínicos se realiza en pacientes con fractura del fémur proximal y el inicio de suplementación y tratamiento antiosteoporótico es mayor en pacientes con fractura de columna dorsolumbar, seguido de pacientes con fractura de fémur proximal.