En esta investigación etnográfica, mi objetivo principal fue analizar las transformaciones de las dinámicas familiares producto del encarcelamiento y de la pandemia por Covid-19, a través del lente de las mujeres (compañeras y familiares) de los hombres privados de la libertad en la cárcel La Modelo de Bogotá. Esto, a través de técnicas etnográficas como la observación participante y las entrevistas semiestructuradas para vislumbrar las diferentes lógicas y relaciones que se dan entre ellas como familiares de los PPL (Personas privadas de la libertad) y la institución penitenciaria (INPEC) como institución que media la relación con sus seres queridos. Esta es una investigación que se inscribe en las etnografías de prisiones, además de ser un análisis desde la antropología jurídica y los estudios de género que muestra como la realidad carcelaria transforma la vida familiar, la cual se agudizó con la llegada de la pandemia. Con esto, afirmo que los fenómenos carcelarios van más allá de los muros y las rejas de las prisiones, afectando sistemáticamente a un número significativo de personas que sufren consecuencias del encierro al verse de cara al sistema penal sin haber cometido ningún delito.