Mediante el presente documento se propone demostrar que el ordenamiento jurídico colombiano reconoce la existencia de títulos valores electrónicos, toda vez que cuentan con la misma naturaleza jurídica que los títulos valores en papel, siendo aplicables los principios tradicionales de esta institución jurídica. Pese a lo anterior, existen vacíos normativos que han dificultado su desarrollo e implementación en la práctica, siendo necesario contar con reglas que permitan su adecuada utilización.