La presente investigación analiza, a través de los conceptos de seguridad societal y securitización, la amenaza existencial que ha representado el Estado Islámico para los Estados de Siria e Irak y para las comunidades minoritarias que habitan en sus territorios. De este modo, comprende al salafismo-yihadista como un discurso que securitiza la religión, el cual establece la necesidad de eliminar el orden político impuesto en Medio Oriente y de perseguir toda representación del politeísmo (shirk) e infidelidad (kafir) para hacer frente al enemigo en una – supuesta – guerra en contra del islam. Por lo tanto, apelando a una identidad del “buen musulmán”, el Estado Islámico ha fomentado el sectarismo y la violencia intercomunitaria como estrategias para desestabilizar los Estados y ha implementado una campaña sistemática, al borde del genocidio, para eliminar la presencia de las minorías, como los yazidíes y los cristianos.