La reducción de la delincuencia urbana es una preocupación política primordial en todo el mundo. Los gobiernos han implementado una amplia variedad de programas para controlar el crimen, que van desde la vigilancia policial de los puntos calientes hasta los trabajos de transición para ex convictos. En las últimas décadas, la economía colaborativa, donde las personas comparten o alquilan bienes personales como automóviles o casas, ha ganado importancia como uno de los caminos más accesibles para que los trabajadores poco cali ficados tengan un ingreso regular. Este documento examina el impacto de una de las compañías de economía colaborativa más grandes de América Latina (Rappi) en el crimen urbano en Bogotá. Al usar un modelo dinámico de diferencias en diferencias, se encuentra evidencia sugerente de que la llegada de Rappi condujo a una disminución en los robos. Este trabajo contribuye a la literatura sobre las externalidades de la economía colaborativa.