Antecedentes: el asma se ha convertido en una de las de las enfermedades respiratorias crónicas más comunes a nivel mundial, afectando entre el 1 al 29% de la población adulta y entre el 9-11 % de los niños (1-3), con un gran impacto en la morbimortalidad y costos económicos derivados de la pérdida de la productividad, el tratamiento en sus múltiples escenarios y el manejo de las complicaciones(4). Actualmente existen diversos y variados manejos escalonados que buscan un mejor control de la enfermedad; sin embargo, se estima que entre el 5% al 10% no logra un adecuado control de sus síntomas y se mantiene en un espectro de un asma severa (5). Esta población de pacientes precisa contar con nuevas alternativas de tratamiento costo-efectivas y de fácil implementación. Considerando esto, se plantea el tratamiento climático a gran altitud como una terapia emergente que ha demostrado resultados benéficos en el control de diferentes enfermedades pulmonares, incluyendo el asma (6). Métodos: se realizó una revisión sistemática de la literatura con la finalidad de identificar los efectos de la terapia climática a gran altura en pacientes con diagnóstico de asma severa. Se realizó la búsqueda en PubMed, Embase, Scielo, Lilacs y Google académico y CENTRAL, utilizando términos Emtree, términos MeSH, términos DeCS y términos en texto libre usando los siguientes operadores boleanos: (Asthma[Mesh]) AND (Altitude[Mesh] OR “Alpine[Mesh]) y ('Asthma') AND ('Altitude’ OR 'Alpine') para todas las bases de datos descritas previamente. Se incluyeron estudios primarios realizados en seres humanos en población infantil y adulta, con diagnóstico de asma severa expuestos a altitudes mayores a 1500 msnm. Se excluyeron publicaciones duplicadas, reportes de casos y estudios de prevalencia. Se incluyeron los estudios que encontraban alguno de los siguientes como desenlace principal; la calidad de vida medida por SGRQ y/o AQLQ, el control de la enfermedad medida por ACQ y/o ACT, la función pulmonar medida por el valor de VEF1 y la relación VEF1/CVF y el marcador de alergia a partir del valor absoluto de IgE y/o el conteo absoluto de eosinófilos. Hallazgos: existe evidencia estadísticamente significativa con certeza de la evidencia baja que demuestra que la intervención con la terapia climática a gran altitud (mayor a 1500m.s.n.m) mejora la calidad de vida medida a partir del cuestionario AQLQ (DM -1.64 IC 95% [-1.77 a -1.5]) y mejora el control de la enfermedad medido por ACQ (DM 1.56 IC 95% [1.35 a 1.77]). No existe evidencia suficiente para considerar que exista un cambio significativo clínicamente en la función pulmonar medido por VEF1 con este tipo de intervención a pesar de arrojar un resultado estadísticamente significativo (DM -7.38 [-7,65 a – 7.11]). Se requieren más estudios para evaluar el efecto de la terapia climática a gran altitud en el conteo absoluto de eosinófilos y niveles de IgE. Interpretación: la terapia climática a gran altitud tiene evidencia estadísticamente significativa con una certeza de la evidencia baja en el control de síntomas y su impacto en la calidad de vida. No se encontró evidencia clínicamente significativa, pero si estadísticamente significativa para la función pulmonar y es necesario realizar más estudios para evaluar desenlaces como IgE y el conteo de eosinófilos.