Colombia se ha caracterizado por ser un país violento en el cual la búsqueda de la paz ha estado presente en varias generaciones. La violencia ha dejado una huella imborrable en las personas y en el territorio colombiano, situación que se refleja en las condiciones de vida de un alto porcentaje de la población, donde las necesidades esenciales no se suplen, afectando así el desarrollo equitativo y justo de toda la sociedad. Para que Colombia empiece a construir una sociedad justa y equitativa es esencial entrar a modificar la forma de resolver los conflictos, que tradicionalmente se han solucionado a través de la violencia. La tarea que se debe emprender para erradicar o minimizar la violencia es entrar a buscar mecanismos que modifiquen la cultura de la violencia y que se transforme en una cultura en donde se vislumbre el respeto a la dignidad humana y a su singularidad, desde los principios de la justicia social, es decir, que la cultura de la violencia se transforme en una cultura de la paz. Uno de los medios más idóneos para la transformación de una cultura de la violencia en una cultura de la paz es la educación. Bajo este marco, el propósito del presente trabajo es presentar una propuesta teórica en la cual se den los elementos generales desde el enfoque de las víctimas para la construcción de una cátedra de la paz.