Este proyecto analiza la construcción social de la etiqueta de “delincuente” en un grupo de estudiantes de la Universidad del Rosario desde las dimensiones de clase, raza y género de la matriz colonial. Su objetivo principal es determinar cómo estas categorías influyen en la creación y reproducción de las etiquetas. Metodológicamente, se adoptó un enfoque cualitativo inductivo para la realización de un grupo focal con siete estudiantes de distintas disciplinas Se utilizó el software Atlas. Ti para el análisis de frecuencia y codificación y los hallazgos revelan que la clase es la categoría dominante, en donde se encuentran perfiles que contrastan al “delincuente común” con el de “cuello” blanco. Desde el género se posiciona al hombre como el criminal por defecto, mientras que la raza aparece como una categoría con menor influencia, desarrollada desde un marco teórico distante. Adicionalmente, se identificó una categoría emergente de trastornos mentales que evoca posturas que se creían ya superadas. Las conclusiones destacan una tensión entre el saber crítico y el habitus, donde las etiquetas operan como dispositivos de poder que reproducen desigualdades. El estudio demuestra que el etiquetamiento muchas veces precede a la percepción racional, evidenciando una “falsa conciencia” alimentada por estructuras coloniales.