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Narrativas de Mujeres ante el Sistema Integral de Verdad, Justicia Reparación y no repetición en Colombia. Proyectos

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Afiliación

contribuyente

  • ana milena coral diaz   Rol de coinvestigador principal  
  • Ángela del Pilar Santamaría Chavarro   Rol de coinvestigador principal  

Perfil

Resumen

  • La narrativa tiene un lugar muy importante dentro de la construcción del discurso, la verdad y la memoria. La narrativa que se conoce también como narración de historias, se presenta a sí misma como el conocimiento de la realidad, narrada por quien la ha vivido y por ende hace parte de la construcción general y global de la realidad.De acuerdo a Kristin Langellier (2004) “las personas le dan sentido a las cosas, adquieren identidades, interactúan unos con otros y participan en conversaciones a través del storytelling2” en consecuencia, la narración de historias, hace parte integral de la vida diaria y es la forma más elemental de comunicación y como tal, es un performance a través del cual se representa una historia, algo que sucedió (Langellier,2004, 3). Walter Benjamin señala: “El narrador toma lo que narra de la experiencia de sí mismo o de otros y a cambio la convierte en la experiencia de quienes escuchan la historia” (Benjamin, 1987, 69), por ende, Benjamin entiende el proceso de la narrativa como un proceso reflexivo en el que la audiencia capta conscientemente la historia del narrador y la apropia. Sucede entonces, que la historia obtiene reconocimiento si es apropiada, escuchada y replicada.La crítica legal feminista ha utilizado la narrativa tanto como una herramienta de “critica” como también como una estrategia para la reconstrucción (Dailey, 1993). La narrativa se encuentra asociada a la práctica de la toma de conciencia, lo que implica de acuerdo a Katerine Barlett (1991): “un proceso colaborativo e integrativo que busca articular las propias experiencias y hacer que estas tengan significado en relación con otros quienes también relacionan sus propias experiencias”3 (Barlett, 1991)”. Así, la narrativa se convierte en un proceso en que las personas- las mujeres- toman conciencia de su propia experiencia y siendo practicada de esta manera, se convierte en un “arte de auto-consciencia” (Dailey, 1993). Para Dailey (1993), el uso de las narrativas implica de manera positiva superar la crítica antiesencialista y reconciliar los conflictos que ésta genera, además implica lograr un sentido comprensivo de identidad a través de la narrativa de historias, esto permite establecer una victimización compartida, pues las historias de las mujeres exponen patrones comunes de género en sociedades donde existe inequidad, lo que permite establecer y sostener la agencia y los movimientos políticos (Moi, Riley citados en Dailey, 1993).Robin West, considera que dado que las narrativas tienen este propósito político, es entendible por qué muchas de ellas han sido excluidas de los discursos jurídicos (West, 2015). West, a estas las llama “las narrativas marginadas”.Para Dailey (1993), las narrativas que se expresan en determinados contextos además de ser oídas requieren ser recibidas por un oyente empático, lo que hace que la persona que escucha se involucre de tal manera que pueda buscar y comprender los rastros de su propia experiencia. De este modo se abre la puerta a una integración social de la experiencia de las víctimas, lo que logra visibilizar rastros comunes. El uso de la empatía como parte creativa en este proceso será determinante para la apreciación de la narrativa.Las narrativas son expresadas en escenarios diversos a través de múltiples actores, son una forma de discurso, aunque constituye la más básica, pues comunican y expresan historias, emociones, construyen realidades desde una perspectiva totalmente subjetiva. El narrador simplemente representa su propia historia ante los demás sin filtros emocionales. Sin embargo, en contextos judiciales la narrativa busca otros objetivos que no solo involucran representar una realidad del pasado. Robin West considera que tenemos que ser cautelosos en señalar cuales narrativas pertenecen al contexto legal: “la eficacia de la narrativa no puede ser discutida de forma descontextualizada. Si una narrativa particular debería ser o no escuchada en cualquier contexto jurídico dependerá de situaciones particulares como: el tipo de procedimiento, el tipo de narrativa, y también los efectos reales y buscados con esa narrativa4(West, 2015)”
  • Narrative has a very important place within the construction of discourse, truth and memory. The narrative, which is also known as storytelling, presents itself as the knowledge of reality, narrated by those who have lived it and therefore is part of the general and global construction of reality.According to Kristin Langellier (2004) “people make sense of things, acquire identities, interact with each other and participate in conversations through storytelling2” consequently, storytelling is an integral part of daily life and It is the most basic form of communication and as such, it is a performance through which a story, something that happened, is represented (Langellier,2004, 3).Walter Benjamin points out: “The narrator takes what he narrates from the experience of himself or others and in turn converts it into the experience of those who listen to the story” (Benjamin, 1987, 69), therefore, Benjamin understands the process of narrative as a reflective process in which the audience consciously grasps the narrator's story and appropriates it.It happens then that the story obtains recognition if it is appropriated, listened to and replicated.Feminist legal criticism has used narrative both as a tool of “critique” and as a strategy for reconstruction (Dailey, 1993). Narrative is associated with the practice of awareness, which implies, according to Katerine Bartlett (1991): “a collaborative and integrative process that seeks to articulate one's own experiences and make them have meaning in relation to others who also relate their own experiences”3 (Barlett, 1991)”.Thus, narrative becomes a process in which people - women - become aware of their own experience and, when practiced in this way, it becomes an “art of self-awareness” (Dailey, 1993). For Dailey (1993), the use of narratives positively implies overcoming anti-essentialist criticism and reconciling the conflicts that it generates, it also implies achieving a comprehensive sense of identity through the narrative of stories, this allows establishing a shared victimization, since women's stories expose common gender patterns in societies where inequality exists, which allows political agency and movements to be established and sustained (Moi, Riley cited in Dailey, 1993).Robin West considers that since narratives have this political purpose, it is understandable why many of them have been excluded from legal discourses (West, 2015).West calls these “the marginalized narratives.”For Dailey (1993), narratives that are expressed in certain contexts in addition to being heard require being received by an empathetic listener, which causes the person listening to become involved in such a way that they can search for and understand the traces of their own experience. .In this way, the door is opened to a social integration of the victims' experience, which makes common traces visible. The use of empathy as a creative part in this process will be decisive for the appreciation of the narrative.Narratives are expressed in diverse scenarios through multiple actors, they are a form of discourse, although it is the most basic, since they communicate and express stories, emotions, and construct realities from a totally subjective perspective.The narrator simply represents his own story to others without emotional filters.However, in judicial contexts the narrative seeks other objectives that do not only involve representing a reality from the past.Robin West believes that we have to be cautious in pointing out which narratives belong to the legal context: “the effectiveness of the narrative cannot be discussed in a decontextualized way.Whether or not a particular narrative should be heard in any legal context will depend on particular situations such as: the type of procedure, the type of narrative, and also the actual and intended effects of that narrative4 (West, 2015)”

Intervalo de fecha / hora

  • 2021-01-11 - 2022-02-01