La delegación progresiva de funciones constituye un proceso formativo donde los docentes otorgan autonomía clínica a residentes de manera gradual, basándose en decisiones de confianza según el desempeño y la seguridad del paciente. Este enfoque fortalece la responsabilidad profesional y facilita una transición segura hacia la práctica independiente; sin embargo, en Colombia la evidencia continúa siendo limitada.