El deporte en Colombia, al igual que en la mayor parte de países en el mundo, es administrado, desarrollado y dirigido por organizaciones de naturaleza privada (Comité Olímpico Internacional, Federaciones Deportivas Nacionales, Comité Olímpico Colombiano y Federaciones Deportivas Nacionales). Esta situación ha generado que, en el imaginario colectivo de deportistas, periodistas, organizaciones deportivas y operadores jurídicos en general se conciba al deporte como una actividad que se rige exclusivamente por normas de derecho privado. Como se demuestra en los dos capítulos que componen este trabajo, la anterior concepción del deporte constituye un mito y no una realidad jurídica, toda vez que, en Colombia existen elementos jurídicos para afirmar que las organizaciones que promueven, administran, desarrollan y dirigen el deporte a nivel nacional, sean estas entidades de naturaleza pública, como el Ministerio del Deporte, o sean estas entidades de naturaleza privada, como lo son el Comité Olímpico Colombiano y las diferentes Federaciones Deportivas Nacionales, todas ellas en relación con el deporte, desarrollan una actividad de servicio público, con lo cual se desmitifica que las organizaciones de naturaleza privada que dirigen las diferentes disciplinas deportivas a nivel nacional se rigen exclusivamente por normas de derecho privado.