El artículo analiza cómo la fotografía documental fue instrumentalizada por el incipiente empresariado industrial colombiano para autorepresentarse y ensamblar una identidad de gremio entre 1945 y 1960. Como parte de un amplio conjunto de estrategias internas diseñadas para unificar las consignas recién legitimadas de las élites manufactureras, el recurso fotográfico contribuyó a fijar ciertas referencias visuales asociadas a la promesa de modernidad que estas encarnaban y asimilaban como propia y separada de otros gremios. Las fuentes privilegiadas del texto son revistas empresariales en las que se analizarán los principales estilos y modalidades de la autorrepresentación señalada.