Durante los años veinte del siglo XX, la Tropical Oil Company estableció un enclave petrolero en Barrancabermeja a través de una concesión otorgada por el Estado colombiano. La presencia de la Tropical transformó completamente la zona de la concesión, construyendo infraestructura relacionada con la exploración, explotación y procesamiento de petróleo. Miles de personas de varias partes del país y del extranjero llegaron a Barrancabermeja para trabajar en las instalaciones de la Tropical, generando tensiones y transformaciones sociales que se visibilizaron en dos de los eventos más importantes: las huelgas de 1924 y 1927. En este trabajo se analizan las inversiones de la compañía petrolera y la retórica que esta utilizó para promover sus operaciones en el enclave, así como las reacciones que estas generaron en los obreros y el papel del Estado en las disputas entre la Tropical y sus trabajadores.