En Colombia, cerca del 85% de las mujeres que están en la cárcel son madres, con un promedio cercano a los tres hijos cada una. Es por esto por lo que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), promueve acciones que potencian el fortalecimiento del vínculo entre madres e hijos. Sin embargo, el sistema carcelario del país sigue el modelo androcentrista, dejando de lado las necesidades basicas que tiene la mujer. Temas como la menstruación, la salud mental, y su rol como madre, son continuamente vulnerados. A esto, sumados los derechos de los menores que quedan a la deriva cuando su cuidadora primaria es privada de la libertad.