El éxito emprendedor depende de diversos componentes del capital humano, que van desde las capacidades técnicas hasta las habilidades individuales, competencias y otros atributos que varían según el contexto del emprendimiento y su etapa de desarrollo. Aunque los académicos han identificado diferentes habilidades emprendedoras, no existe una taxonomía coherente y sensible al dominio sobre las capacidades, competencias, habilidades y destrezas emprendedoras. En consecuencia, tanto la construcción de conocimiento académico como el desarrollo de programas de formación dirigidos específicamente a una habilidad o capacidad emprendedora se vuelven más difíciles. Para llenar este vacío de conocimiento, se empleó una técnica de análisis de co-palabras para identificar doce clústeres distintos, cada uno representando un repositorio de capacidades y competencias específicas del contexto. Se creó un primer nivel del marco conceptual, que distinguió entre conocimiento tácito y explícito. Luego, se desarrolló un segundo nivel del marco, basado en la primera etapa, para identificar dónde se sitúa cada constructo, según el contexto en que se utiliza, dentro del conocimiento tácito o explícito. Nuestra estrategia generó (1) un catálogo rico en datos sobre rasgos del emprendimiento (12 clústeres) y (2) un esquema de clasificación dentro del marco conceptual para extraer los constructos desde su dimensión de conocimiento. Al organizar la comprensión de la terminología a través de diversas disciplinas del emprendimiento y al categorizarla específicamente en términos de tipos de conocimiento, nuestro marco constituye una taxonomía coherente que puede orientar la investigación futura, el desarrollo curricular y la implementación de políticas. En particular, proporciona un plan detallado para que educadores y profesionales amplíen la capacidad de sus activos de conocimiento con el fin de fomentar el éxito emprendedor.