Periodismo y literatura, la realidad y la ficción como dos categorías opuestas son, antes que nada, una intersección epistemológica que, de ser leída y expuesta como una metodología comparativa, permite un acceso al acontecimiento o verdad implícita de un hecho histórico y periodístico. Esta verdad, entendida como el desocultamiento de la naturaleza de una cosa, se halla en la mirada superpuesta entre lo informativo del periodismo y lo estético de la literatura, manteniendo la identidad de la ficción como un recurso artístico con pretensiones de sinceridad.