El trabajo busca analizar cómo los pacientes adultos perciben el trato y el servicio en las unidades de radiología e imágenes (como rayos X, resonancias o ecografías) durante los últimos 10 años. Problema identificado: Existe una tendencia a priorizar la tecnología y la rapidez sobre el trato humano. Esto genera estrés, ansiedad y una sensación de despersonalización en el paciente, quien a veces se siente como un objeto más del entorno técnico. Hallazgos principales: Lo más importante para el paciente: La dimensión relacional (empatía, respeto, contacto visual y escucha activa) es el factor que más ayuda a reducir la ansiedad durante los exámenes.Otros factores clave: También influyen la parte operativa (tiempos de espera, agilidad en citas), los factores físicos (dolor en mamografías, ruidos o claustrofobia en resonancias) y la parte informativa (que se explique bien el procedimiento antes de hacerlo). Conclusión: Para mejorar la salud pública y asegurar que los pacientes sigan sus tratamientos, los servicios de imágenes no solo deben ser precisos técnicamente, sino también humanizados. El estudio recomienda equilibrar la alta tecnología con un acompañamiento más empático y cálido.