La exposición a metales pesados representa un grave riesgo para la salud pública, debido a que estos contaminantes pueden encontrarse distribuidos en la atmósfera, el agua o el suelo. La exposición prolongada a estas fuentes puede desencadenar toxicidad y efectos adversos que afectan la salud. Dentro de las poblaciones más vulnerables, los niños y adolescentes pueden sufrir alteraciones en su desarrollo físico, neurológico y cognitivo. Esta revisión de alcance pretende evaluar la exposición a metales pesados a través de alimentos y agua, como una de las principales fuentes de exposición.