Relación entre discapacidad y las metas de presión arterial en pacientes adultos cursando con ataque cerebro vascular isquémico llevados a terapia de reperfusión: una revisión sistemática de la literatura
Tesis
Antecedentes y propósito: Los niveles de Presión Arterial Sistólica (PAS) por debajo de 140 mm Hg después del Evento Cerebrovascular Agudo (ECV) ocurren en 18% a 25% de los pacientes, y pueden estar asociados con resultados adversos de muerte y discapacidad, proponiéndose que la elevación de la PA en el accidente cerebrovascular isquémico agudo puede ser benéfico al aumentar la perfusión de la zona de penumbra peri-infarto. Sin embargo, los pacientes cursando con ECV usualmente presentan comorbilidades y pueden presentar mayor deterioro neurológico por el manejo de la presión arterial sea por caída de la presión de perfusión cerebral o por riesgo de conversión hemorrágica posterior a la terapia de reperfusión. Metodología: Se realizó una revisión sistemática de la literatura en las bases de datos de Medline, Embase, Cochrane, Lilacs y Opengrey para los estudios que investigaran relación de presión arterial posterior a terapia de reperfusión cerebral posterior a Ictus isquémico y sus desenlaces relacionados a discapacidad y mortalidad. Dos revisores independientes revisaron todos los títulos y posteriormente los resúmenes de los textos que cumplieran a priori con los criterios de inclusión. Posteriormente se realizó la revisión de los artículos completos para escoger los artículos relevantes con respecto a la pregunta de investigación y la extracción de datos. Resultados: Las publicaciones identificadas relacionadas con el accidente cerebrovascular isquémico agudo fueron 2,200 y se encontraron 71 artículos en relación a metas de presión arterial posterior a terapia de reperfusión; de los cuales solo 7 artículos cumplieron con los criterios de inclusión para el estudio. La revisión incluyó 7571 sujetos (edad: 68.7 años, 55.1% hombres). Las comorbilidades reportadas más frecuentes fueron hipertensión arterial con 67.7%, fibrilación auricular 28.2%, diabetes mellitus 26.3%, ataque cerebrovascular previo 10.2%, enfermedad coronaria 8.7% y cardiaca 3.2% y consumo de cigarrillo 16%. El NIHSS promedio fue de 14.3 y la escala de ASPECTS 8.5. Las terapias de reperfusión más utilizada fue la Trombólisis Intravenosa en un 71%. El promedio de terapia exitosa fue de 46.9%. Debido a la heterogeneidad de la población y la forma de reportar el desenlace y los criterios variables de ingreso/desenlace no fue posible realizar un metaanálisis de las medidas de resultado. Los pacientes manejados con cifras de presión arterial entre 130 – 140 tuvieron mayor probabilidad de tener mejores desenlaces neurológicos comparados con los que se manejaron con presión arterial sistólica mayor de 140 mmHg (OR: 2.37, CI: 0.95 – 1.20, p-value<0.001) así como menor tasa de eventos de sangrado intracerebral (OR: 0.83, CI: 0.73 – 0.95, p-value<0.001) y mortalidad (OR: 0.73, CI: 0.62 – 0.95 p-value=0.01). Los riesgo y beneficios para recomendar una meta de presión arterial aún continúa desconocida, pero se recomienda un seguimiento intensivo de la presión arterial. Conclusión: Nuestro estudio encontró relación entre niveles de presión arterial sistólicas mayores de 140 mmHg posterior a la terapia de reperfusión cerebral y probabilidad de tener un desenlace negativo a 30 días y 6 meses. También encontramos como hallazgo adicional que probablemente cifras de tensión arterial sistólica mayor de 130 mmHg también podrían estar en relación a tener menor probabilidad de tener un desenlace favorable.