Con la aparición de la tecnología blockchain, se generó en el mundo un especial interés por implementarla. En particular, está tecnología ha sido utilizada en los Smart Contracts que son programas informáticos que permiten la ejecución de obligaciones, una vez verificadas ciertas circunstancias, cuyas características principales son la auto ejecución de obligaciones y la inmutabilidad. El presente artículo tiene como objeto analizar y recoger reflexiones sobre algunas vicisitudes que presentan los Smart Contracts en la celebración y ejecución de contratos e identificar algunas herramientas que permiten superarlas. Para estos efectos, partiendo de la definición de los Smart Contracts, se analizarán los siguientes aspectos: 1) Verificación de los requisitos de validez del contrato ejecutado a través de los Smart Contracts; 2) Inmutabilidad; 3) Imposibilidad de ejecutar obligaciones adicionales derivadas de la buena fe; y 4) Retos en las relaciones de consumo.