La mayoría de las personas son conscientes de los beneficios que les representa tener un buen estado de salud en su bienestar, pero lo que muy pocos se llegan a preguntar es qué tanto este estado de salud se ve reflejado en su productividad laboral, así como en los ingresos que reciben por este concepto y lo que es aún más importante ver que estos aumentos salariales originados a partir de un buen estado de salud constituyen en realidad los retornos de la inversión hecha para lograr ese nivel de salud.