Este proyecto aborda la problemática del consumismo y la sobreproducción en la industria de la moda, factores que han generado un impacto ambiental considerable. Bajo el enfoque del slow fashion, se propone una alternativa sostenible basada en el diseño y la producción de prendas básicas, atemporales y de alta calidad. El objetivo es crear una marca y una colección que promuevan la conciencia y la responsabilidad ambiental, demostrando que es posible adoptar un estilo de vida más lento y consciente sin sacrificar el estilo. Considerando que la moda es una de las industrias más contaminantes del mundo, este proyecto busca contribuir a la reducción de su impacto negativo y fomentar hábitos de consumo más éticos y responsables entre los consumidores.