Este documento presenta la implementación y evaluación del curso Comunicación y emoción, desarrollado en el contexto de la Especialización en Comunicación Organizacional de una universidad ubicada en la ciudad de Bogotá. La propuesta parte de la necesidad de articular la inteligencia emocional con la práctica comunicativa, entendiendo que todo acto comunicativo es también un acto emocional. El curso se diseñó con base en referentes teóricos como Daniel Goleman, Rafael Bisquerra, Annette Simmons y Jerome Bruner, e integró enfoques pedagógicos como el aprendizaje experiencial y el aprendizaje en espiral. Durante tres sesiones intensivas, se combinaron teoría, práctica y reflexión, utilizando metodologías activas, herramientas narrativas y estrategias de gamificación para propiciar la conciencia emocional, el desarrollo de habilidades interpersonales y la aplicación profesional del conocimiento. La evaluación del curso se realizó mediante un enfoque cualitativo, incluyendo análisis temático y análisis de frecuencia léxica a partir de encuestas abiertas. Los resultados revelaron un aumento en la autoconciencia emocional, una mejora en las habilidades comunicativas y una alta valoración de la experiencia por parte de los participantes. El éxito del programa motivó su inclusión como asignatura permanente en la nueva versión del plan de estudios de la especialización. Esta experiencia confirma el valor de integrar la inteligencia emocional en la formación de comunicadores organizacionales, no solo como un complemento, sino como un eje estructurante de su quehacer profesional.