Introducción: La definición que la OMS establece del concepto de salud comprende un bienestar que va más allá de lo físico y contempla la salud mental como parte del bienestar integral y, debido a la vulnerabilidad que presenta el ciclo vital del adolescente, es necesario implementar acciones que favorezcan el abordaje de su regulación emocional debido a las cifras que presenta este grupo etario en temas de ansiedad y depresión. Objetivo: Elaborar el protocolo y la ruta de salud mental que, pese al alcance como institución de educación superior, permita consolidar un ecosistema de atención y acompañamiento para aquellas personas que presenten dificultades en esta área. Metodología: Se realiza un benchmarking con diferentes universidades del país que marca lineamientos básicos que se someten en la mesa técnica interdisciplinar para construir la ruta de salud mental sustentada en un protocolo de atención que fue avalado por revisión interna y externa de un profesional del área. Resultados: Se evidencia por parte de las instituciones de educación superior una reiterada remisión a EPS y entidades expertas en salud mental que refleja la necesidad de construir estrategias y rutas de atención que favorezcan la atención integral a la salud mental del estudiante que engloba dos estrategias una de prevención que busca minimizar conductas de riesgo y la otra de intervención para abordar casos puntuales. Conclusiones: Teniendo en cuenta la vulnerabilidad emocional que presenta el adolescente debido a los cambios que trae consigo su ciclo vital, es fundamental implementar acciones desde las instituciones de educación superior y su modelo de educación integral que permita establecer los lineamientos básicos para atender y acompañar las problemáticas de salud mental y con ello aportar al desarrollo académico y personal del estudiante.