A largo de esta investigación me propongo señalar el lugar que ocupa la tradición del pensamiento político occidental al interior de la lectura que realiza Arendt del fenómeno totalitario. Me interesa analizar, en primer lugar, de qué manera los recursos heredados por la tradición resultan insuficientes al momento de leer la singularidad que representa esta nueva forma de gobierno. Y, en segundo lugar, cuáles son las razones que, a juicio de Arendt, vinculan el totalitarismo con la forma en la que esta tradición ha leído el fenómeno de lo político.