Los Clubes Juveniles ofrecen a los jóvenes opciones estructuradas para pasar su tiempo libre, alejándolos de actividades delictivas y apoyando su educación. Este estudio evalúa el impacto de los Clubes Juveniles públicos de Bogotá sobre la criminalidad en los barrios y el rendimiento escolar, analizando la apertura gradual de clubes entre 2014 y 2024 mediante un método de diferencias en diferencias. Los resultados revelan que abrir un Club Juvenil reduce el crimen total en 62 delitos por cada 10,000 habitantes (28%), impulsado principalmente por una disminución del 34% en robos a personas y del 55% en robos a comercios. Estos impactos persisten más allá del horario de funcionamiento de los clubes, lo que sugiere que su efectividad no se limita a mantener ocupados a los jóvenes, sino que también fortalece los lazos comunitarios y promueve una mayor participación en actividades estructuradas. Si bien no se encuentran efectos generales en las calificaciones de pruebas estandarizadas, el análisis individual revela mejoras significativas en jóvenes de menores recursos económicos y estudiantes de colegios con bajo rendimiento, lo que sugiere que los grupos desfavorecidos son quienes más se benefician del acceso a espacios seguros y a nuevas oportunidades. En conjunto, estos hallazgos muestran que invertir en infraestructura juvenil puede reducir sustancialmente el crimen y generar beneficios educativos focalizados en las poblaciones más vulnerables.