Este estudio examina la relación existente entre prácticas saludables dentro de la organización y el compromiso organizacional. Para evaluar estos dos aspectos se utilizaron dos cuestionarios. Por un lado en el compromiso organizacional, se utilizó una versión adaptada del cuestionario de Meyer y Allen (1993), que evalúa el compromiso en 3 componentes. Afectivo, normativo y continuo. Con respecto a prácticas saludables, se utilizo un instrumento que evalúa la percepción que tienen los sujetos en cuanto 4 practicas saludables que para este caso, fue necesario dividir uno de los componentes teniendo como resultado 5 practicas saludables orientadas, al plan de desarrollo, empleados, cuidado del medio interno, cuidado del medio externo y proveedores y compradores. Para el estudio de empleó una muestra de 80 sujetos de una multinacional de producción dedicada a las artes graficas y se aplicaron los instrumentos de manera aleatoria. Los resultados muestran que existe relación entre el compromiso afectivo y el compromiso normativo con las prácticas saludables; por otro lado, no se encontró relación directa entre el compromiso continuo y las practicas saludables en ninguna de sus orientaciones.