Sin darnos cuenta, la preparación y el consumo de alimentos implican decisiones y acciones, a través de las cuales se activan tradiciones, conocimientos y espacios de relacionamiento que, en muchas ocasiones, llevan al diálogo y a la creación colectiva. Por tanto, el presente proyecto toma la comida como punto de partida para proponer una metodología para la construcción de paz cotidiana. Para ello, buscamos superar las distancias geográficas y reivindicar las resistencias comunes entre la población wayuu de El Rodeo y el colectivo 9S, los cuales se enfrentan a la reconfiguración del tejido social en el marco de una continua tensión con el Estado, la imposición del olvido generada por la violencia y la transformación del rol de las mujeres dentro de los hogares ante las necesidades emergentes.