El presente trabajo, desarrolla una reconstrucción crítica de los argumentos de Hannah Arendt y Emmanuel Levinas en lo que respecta a la violencia, con el fin de estudiar en qué consiste este fenómeno desde su ámbito político e interpersonal. Se teje además un argumento respecto a lo que exige ser agentes del reconocimiento del otro, explicitando los elementos que nos constituyen como personas, para así evaluar las implicaciones de un acto violento en la identidad de víctimas y victimarios. En últimas, se busca defender la tesis de una violencia de base, para responder a la pregunta sobre ¿Qué subyace al inicio de toda violencia?