Esta tesis investiga la persistente y continua relación entre el fútbol profesional colombiano y el narcotráfico, desmintiendo la creencia popular de que el vínculo terminó tras la caída de los grandes capos en los años noventa. El trabajo se enfoca en el siglo XXI, examinando específicamente a Independiente Santa Fe y Envigado Fútbol Club. Se analiza cómo estos equipos han sido objeto de investigaciones por presuntos vínculos con organizaciones criminales, como la Oficina de Envigado y La Junta Central del Narcotráfico / La Nueva Junta del Narcotráfico, que habrían utilizado sus estructuras para el lavado de activos provenientes del narcotráfico, demostrando que la pelota no se mancha es solo un mito en Colombia.