A nivel global continúan generándose estrategias para garantizar la seguridad alimentaria a pesar de la perspectiva de menor crecimiento económico y las amenazas relacionadas con la variabilidad climática y los eventos adversos a la productividad agrícola. De igual forma, América Latina y el Caribe enfrentan este inmenso desafío a pesar del potencial productivo de ciertos países, padeciendo los costos de una elevada dependencia hacia bienes importados en la cadena alimentaria, especialmente, en sus primeros eslabones relacionados con las actividades agrícolas. De esta manera, resulta pertinente estudiar una serie de variables del entorno de carácter nacional, que no han sido trabajadas en investigaciones anteriores, vinculadas con las empresas de comercio internacional de alimentos y el sector de la agroindustria. En este sentido, la investigación estudió el impacto de las importaciones de alimentos en la seguridad alimentaria de la región, en los trece países seleccionados, analizando también la relación entre los principales indicadores de agricultura y desarrollo rural y la profundidad del déficit alimentario de los países. Esta aproximación se desarrolló por medio del estudio de datos de panel de las siguientes variables: profundidad del déficit alimentario; importaciones y exportaciones de alimentos (EA); exportaciones de materias primas para la actividad agrícola respecto a las importaciones; contribución del PIB agrícola en el total nacional; PIB per cápita; índice de cosecha, producción animal y alimentos; empleos en la agricultura; y personas rurales con servicio de electricidad. Por lo tanto, el objetivo general de la investigación consistió en evaluar la influencia de las importaciones de alimentos en la ampliación de la brecha alimentaria de América Latina y el Caribe entre 1992 y 2016.