Durante la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, Colombia conoció expresiones religiosas alternativas al cristianismo en forma del espiritismo (entre otras). Estas creencias fueron importadas a Colombia desde Europa occidental y Norte América, y están constituidas por su relación con la modernidad. Los hechos que rodean creencia espiritista en Colombia son en gran medida desconocidos, sin embargo se ha podido establecer que hubo una serie de choques entre la creencia espiritista y la Iglesia católica. Teniendo en cuenta lo anterior es posible preguntarse ¿qué relación existe entre los procesos de secularización modernos y la tensión entre Iglesia y espiritismo en el contexto colombiano entre 1865 y 1916? Esta investigación, enmarcándose en una renovación historiográfica, que pretende analizar la relación entre la crisis del catolicismo moderno y la emergencia de las practicas esotéricas, tiene busca hacer una reconstrucción histórica del panorama del espiritismo en Colombia basada en las fuentes de la Biblioteca Nacional de Colombia, la Academia Colombiana de Historia y la Biblioteca Luis Ángel Arango. Durante el siglo XIX –principalmente en Inglaterra, Francia y Estados Unidos—el esoterismo moderno occidental tuvo una serie de transformaciones que terminaron por hacer bastante atractivos a diferentes grupos –como fue el espiritismo, la teosofía y el amanecer dorado—en el discurso público, popularizándose como una alternativa o complemento a la religión organizada. Los diferentes grupos esotéricos del siglo XIX eran fuertes críticos de la ortodoxia religiosa cristiana y de la misma manera emprendieron una guerra frontal contra los discursos materialistas que, aunque rara vez negaban el aspecto espiritual de los humanos, eran interpretados como una forma atea de ver el mundo contemporáneo. De esta manera el esoterismo del siglo XIX se perfiló como una alternativa tanto a la religión organizada como a los discursos materialistas.