La investigación se centra en el principio de diferencia como parte del segundo principio de justicia que propone John Rawls en su teoría de la justicia. La intención es examinar las principales críticas que dicho principio ha recibido a lo largo de los años, pero a la vez la de hacer un examen riguroso de su contenido teórico para así tener un contexto amplio de la problemática que gira a su alrededor. En este sentido, el principio puede concebirse como una especie de guía para regular y justificar las desigualdades sociales, pues su formulación estricta no habla de una igualdad de riqueza o de ingresos sino que las desigualdades económicas y sociales deben estar estructuradas de forma que tengan un mayor beneficio para las personas menos aventajadas de la sociedad. El otro componente del segundo principio de justicia es el criterio de la justa igualdad de oportunidades para el acceso a cargos y funciones de reconocimiento, para llegar a una visión de la justicia como equidad cuyo fin es el de cumplir las expectativas de una justicia distributiva en la sociedad. Luego de examinar en detalle la génesis y contenido del principio de diferencia, se abordan las críticas más relevantes en orden de la más sencilla a la más compleja. Así, la primera crítica hace referencia a la caracterización del grupo menos aventajado y lleva a la necesidad de ampliar el campo de aplicación de dicho principio. La segunda crítica pone en cuestión la propuesta de los bienes sociales primarios y su distribución, destacándose las observaciones de Sen, Dworkin y Van Parijs. En tercer lugar, el principio de diferencia es puesto en tela de juicio sobre los límites a la desigualdad permitida al examinar las consecuencias del argumento de los incentivos y de la estructura básica, por parte de Gerald Cohen. En el tercer capítulo se presenta un panorama amplio de las implicaciones que tiene la discusión en torno al principio de diferencia para los temas de justicia distributiva. En este sentido, el tema a tratar es la relación entre el principio de diferencia y las desigualdades socio económicas en las sociedades democráticas. El marco de debate se encuentra en el ataque libertariano de Nozick a Rawls donde se enfrentan las nociones de justicia distributiva e igualdad inicial. Esta discusión lleva a reconocer que el principio de diferencia es un tema central de la justicia distributiva, cuyo trasfondo teórico es la dimensión moral de los principios de justicia. De esta manera, la tesis que se defenderá es que, a pesar de las diversas críticas al principio de la diferencia, éste se puede justificar desde un punto de vista moral en el marco de una sociedad pluralista con base en los principios de libertad, igualdad y solidaridad.