Esta monografía tiene como objetivo analizar los efectos de la transferencia de ayuda internacional para el desarrollo en el proceso de consolidación de Somalia. Dicha ayuda surgió como política pública en el contexto de la Guerra Fría y su instrumentalización dependió de los conflictos e intereses de las potencias de la época. En la década de los 60, Somalia fue receptora de millones de dólares en ayuda, que minaron el proceso de state-building dado que las transferencias no dependieron del desempeño económico, social ni político del Estado. El cual, dirigido por el General Barre, se convirtió en un ente cuyo único fin era la captación de la ayuda y cuyo control era la única forma de asegurar la supervivencia física. Los enfrentamientos entre clanes por el poder llevaron no sólo al colapso del Estado, sino también al surgimiento del período de anarquía más largo conocido por un Estado moderno.