Las cardiopatías congénitas son la malformación congénita más frecuente, con una incidencia cercana al 1% de los nacidos vivos. Los cateterismos cardíacos diagnósticos son una herramienta clave para su evaluación, y la técnica de sedación utilizada puede influir directamente en la calidad de las mediciones hemodinámicas. La presión arterial de CO₂ (PaCO₂), reflejo del flujo pulmonar, es útil para estimar el gasto cardíaco; sin embargo, puede alterarse en situaciones de hipoventilación asociadas a ciertos regímenes de sedación. Este estudio observacional, descriptivo y de corte transversal tuvo como objetivo principal describir las variaciones de la PaCO₂, las variables hemodinámicas y las técnicas de sedación utilizadas por médicos no anestesiólogos durante cateterismos diagnósticos en población pediátrica atendida en La Cardio durante el año 2018. Se incluyeron pacientes pediátricos llevados a estos procedimientos bajo sedación por no anestesiólogos, excluyendo casos con intervenciones terapéuticas o sedación administrada por anestesiólogos. Los resultados mostraron que, aunque hubo una variación estadísticamente significativa en la PaCO₂ durante los procedimientos, esta no fue clínicamente relevante, lo que sugiere que es posible mantener una ventilación espontánea adecuada bajo sedación sin comprometer esta variable. También se encontró una mayor frecuencia de complicaciones en pacientes con puntajes CRISP más altos, lo que valida esta escala como herramienta útil de estratificación de riesgo. Finalmente, se observó que el uso exclusivo de midazolam se asoció con presiones pulmonares medias más elevadas en comparación con su combinación con ketamina, hallazgo que podría tener implicaciones clínicas en la selección de fármacos para sedación en este contexto