El presente estudio analiza cuáles son las ventajas y limitaciones en la aplicación del enfoque restaurativo para la resolución de problemas convivenciales desde las experiencias de la comunidad educativa (rector, coordinadores de convivencia, profesores y estudiantes) de un colegio de Bogotá. La metodología es de enfoque cualitativo con entrevistas semiestructuradas dirigidas al rector de la institución, dos coordinadores de convivencia, tres docentes y ocho estudiantes. Los resultados indican que la implementación del enfoque restaurativo dentro de la institución educativa motiva el aprendizaje de valores como el respeto y la responsabilidad; propicia espacios de escucha al otro, generando procesos de diálogo y reparación en algunas situaciones; ha permitido reflexionar sobre el rol docente en las situaciones de conflicto, lo que ha implicado el reto de transitar desde la figura del juez hacia la del facilitador; promueve que los conflictos se lean y aborden de una forma positiva y se conciban como una oportunidad de aprendizaje. Asimismo, se evidencia que es necesario mejorar la participación de la familia en las prácticas restaurativas. Existen varios riesgos en la implementación de la práctica restaurativa (círculos restaurativos): que se conviertan en un protocolo disciplinario más y que las preconcepciones sobre el resultado ideal de los círculos restaurativos generen fallas en la escucha. Para contrarrestar los riesgos y consolidar los alcances, se requiere la evaluación constante de la implementación del enfoque restaurativo dentro de la institución educativa, la actualización de las prácticas restaurativas y la capacitación docente.