El presente ensayo analizará la ausencia del reconocimiento jurídico expreso frente al patrimonio digital sucesible en Colombia y aquellos desafíos que se podrán plantear frente a la transmisión mortis causa de activos, bienes y derechos digitales, así como la disposición mediante el testamento digital. Se estudian aquellas disposiciones nacionales vigentes, la experiencia comparada en sistemas extranjeros como Alemania, España y Estados Unidos, junto al papel que pueda desempeñar la tecnología blockchain para poder validar y ejecutar las últimas voluntades en los entornos digitales. Partiendo de la normatividad vigente, entre ellos, la Ley 527 de 1999, el Decreto 2364 de 2012 y la Resolución 011 de 2021 de la Superintendencia de Notariado y Registro, se puede abstraer que en Colombia no se admite un reconocimiento autónomo al testamento digital ni se limita su alcance jurídico, no obstante, permitir actuaciones notariales electrónicas y testamentos otorgados por medios digitales. Por ello, se propone avanzar hacia una regulación moderna la cual pueda incorporar la noción del patrimonio digital sucesible, en donde se incluyan los activos y derechos digitales dentro del caudal hereditario que pueda ser desarrollado con instrumentos tecnológicos como los contratos inteligentes y certificación blockchain, capaces de poder garantizar la autenticidad, integridad e inmutabilidad de la voluntad del causante, así como la ejecución efectiva de aquellas disposiciones post mortem dentro del entorno digital.