Esta tesis analiza la situación actual de la localización en Colombia y explora la brecha entre las promesas y la práctica de la localización de la ayuda humanitaria y al desarrollo en el país. El concepto de localización, que ganó prominencia después de la Cumbre Humanitaria Mundial de 2016, incluye promesas de trasladar el poder y los recursos de manera más eficiente y directa a los actores locales y nacionales que están al frente de las respuestas a las crisis humanitarias y ejecutan actividades de desarrollo. A pesar de los diversos acuerdos y compromisos asumidos tras la Cumbre por las organizaciones internacionales, sigue habiendo importantes lagunas entre estas promesas y su aplicación sobre el terreno, lo que impide una cooperación internacional y una respuesta humanitaria eficaces. La presente investigación se centra en los actores locales y nacionales de Colombia. Este país se caracteriza por un complejo panorama humanitario marcado por décadas de conflicto armado, catástrofes naturales y retos migratorios. El estudio examina el estado de la localización en Colombia y cómo este nuevo concepto repercute en las capacidades operativas de las organizaciones locales y nacionales. Las conclusiones revelan que, si bien hay avances en distintas áreas, persisten retos significativos y la implementación de los compromisos es lenta. Entre ellos se encuentran las asociaciones desiguales, la financiación inadecuada y el desarrollo insuficiente de capacidades. Especialmente las organizaciones locales se sienten a menudo marginadas en los procesos de toma de decisiones, y no existe un auténtico reparto de poder con los actores internacionales. La tesis concluye que, para que la localización se realice plenamente en Colombia, es necesario un esfuerzo concertado para abordar estos retos, garantizando que los actores locales estén realmente empoderados, y que el sistema humanitario se reestructure para apoyar el desarrollo liderado localmente.