La intoxicación por plaguicidas organofosforados es frecuente en la actividad agrícola, siendo de origen ocupacional, accidental y con mayor frecuencia, por ingesta voluntaria. La manipulación incorrecta, la falta de conocimientos sobre prácticas seguras y la exposición directa son factores contribuyentes que pueden potenciar los riesgos asociados con el uso de estos plaguicidas.