El uso masivo de antibióticos como un arma frente a las enfermedades causadas por patógenos ha causado una crisis mundial de resistencia antimicrobial, con consecuencias que solo queden ser abordadas en un sentido global debido a su extensión transnacional. El régimen sanitario internacional ha hecho esfuerzos significativos para enfrentar la situación a través de un marco que puede ser comprendido como un proceso de securitización, identificando la resistencia como una amenaza a la seguridad internacional bajo el ámbito de la Seguridad Humana. Aun así, las tendencias crecientes en resistencia antimicrobial, así como el lento avance de en el desarrollo de nuevos tipos de antibióticos demuestran un evidente fallo de estos esfuerzos. Este texto pretende exponer la desconexión existente entre los esfuerzos hechos por el régimen sanitario y los resultados preocupantes en cuanto al preocupante patrón de resistencia. Con este objetivo, se argumentará que el proceso internacional de securitización ha fallado en el intento de resolver la amenaza de la resistencia antimicrobial como un problema de seguridad debido a la ausencia de métodos de implementación basados en la administración de riesgos.