La pandemia por COVID-19 se consolidó como una de las principales causas de morbimortalidad a nivel global, situando a los trabajadores de la salud en la categoría de mayor riesgo de infección. En consecuencia, se expidieron políticas y lineamientos institucionales, y los cambios conductuales adquirieron un papel esencial dentro de los entornos hospitalarios. Entre dichas medidas, la adopción y el uso adecuado del equipo de protección personal (EPP) resultaron determinantes para mitigar el contagio, al igual que la incorporación de nuevas disposiciones sobre admisión de pacientes, reorganización de servicios, educación continua a través de plataformas virtuales y modificaciones en la práctica clínica orientadas a disminuir la transmisión. No obstante, las intervenciones destinadas a propiciar cambios conductuales en los profesionales de la salud enfrentan una elevada complejidad, dada la interacción de factores contextuales, atributos propios de la intervención y variables psicológicas individuales. Objetivos: El presente trabajo se propuso analizar el impacto del COVID-19 en el personal sanitario de primera línea del servicio de urgencias de la Fundación Cardioinfantil (FCI). El objetivo consistió en describir las transformaciones conductuales de dichos trabajadores a partir del seguimiento de la infección por SARS-CoV-2 y su relación con los procesos de trazabilidad implementados durante el año 2020. Métodos: Se diseñó un estudio de caso con el fin de identificar y correlacionar la incidencia de infección por SARS-CoV-2 entre el personal del servicio y la respuesta conductual frente a la implementación y adherencia en el uso del EPP. Para ello, se analizaron múltiples variables que influyeron en los procesos de cambio conductual. La recolección de datos fue realizada por un investigador, mientras que el análisis estuvo a cargo de dos autores, quienes emplearon tanto la técnica del modelo lógico a nivel individual como la triangulación de información. El estudio contó con la aprobación del comité institucional de ética en investigación. Discusión: En el proceso de recolección de información se identificaron diversas intervenciones dirigidas al cambio de conducta. Los hallazgos evidenciaron que la implementación, la asimilación y la integración de medidas fueron percibidas como procesos tanto individuales como colectivos. Ello se respaldó en experiencias previas de intervenciones en salud, que incluyen acciones de educación, incentivación, capacitación, restricción, reestructuración del entorno, modelamiento y habilitación de recursos. Conclusión: La ciencia del comportamiento constituye un componente indispensable de la respuesta en salud pública, pues la teoría respalda que la modificación de conductas puede incidir directamente en la reducción de la transmisión de enfermedades infecciosas. De esta manera, los individuos con mayor nivel de exposición tienden a adoptar las directrices mediante intervenciones específicas orientadas a la adaptación conductual. Es imperativo que los esfuerzos para informar, instruir y motivar al personal sanitario se mantengan de manera sostenida, al tiempo que se fortalezcan las acciones comunitarias, en la medida en que el comportamiento humano se erige como factor determinante en la propagación y mortalidad de las enfermedades infecciosas, siendo la adherencia comunitaria a las conductas preventivas un elemento esencial en la mitigación del riesgo.