Después de 5 años de la muerte del abuelo Bernardo, Rosalinda su esposa decide reunir de nuevo a la familia; sus dos hijos Paulina y Bernardo, y el hijo de Paulina, Emilio. Esta reunión no es solo para volverse a ver sino para decidir quien se va a quedar con el viñedo familiar, pero la única que sabe esto es Rosalinda. Al principio parece que la familia está feliz de reencontrarse, hasta que Emilio lee en voz alta un papel que resulta ser una vieja carta de suicidio de Rodolfo.