La idea de Dios se ha planteado en la filosofía en íntima relación con la metafísica. Después del nihilismo pensado como el estadio final de aquella, la suerte de Dios ha seguido, como representación de lo suprasensible y lugar de los valores supremos, su mismo cauce. Ante tal situación Simone Weil nos presenta una mirada renovada que propone un acercamiento a lo divino en un camino que dista en su estructura y planteamiento de la metafísica. Este trabajo busca explorar los conceptos de la atención en Weil, así como también la separación de yo de la estructura clásica del sujeto, y el acercamiento místico a la experiencia de Dios a través de la desdicha propia y del otro. Más que una exégesis del pensamiento de Weil, se intentan abrir caminos de pensamiento a partir de una pensadora original y de una riqueza inagotable.