Introducción: Hasta el 50% de los pacientes con mieloma múltiple de nuevo diagnóstico presentan una lesión renal aguda secundaria a la neoplasia, que se produce por eventos multifactoriales, siendo la lesión tubular por precipitación y la toxicidad directa de las células tubulares el mecanismo más conocido. Se ha descrito la necesidad de terapia de reemplazo renal en el momento del diagnóstico en aproximadamente el 10% de estos pacientes en el momento del diagnóstico. Sin embargo, en algunos casos el daño renal es irreversible, requiriendo terapia de diálisis a largo plazo, alterando la calidad de vida de los pacientes con mieloma y limitando la oferta de tratamiento. Asimismo, la necesidad de terapia de reemplazo renal es hoy un factor de riesgo conocido de peores resultados en pacientes con mieloma múltiple, lo que impacta negativamente en la supervivencia general de los pacientes. Reconocer los factores de riesgo de lesión renal aguda secundaria a mieloma como una necesidad de una intervención rápida y agresiva puede afectar la evolución de la enfermedad y el proceso de recuperación del paciente. Objetivo: el objetivo de este ensayo fue estimar los factores clínicos y paraclínicos que se asocian con la necesidad de terapia renal sustitutiva en pacientes incidentes con mieloma múltiple en el Hospital Universitario Mayor Méderi de Bogotá durante el período 2013-2020. Métodos: fue un estudio observacional, estudio transversal con componente analítico, que tuvo como objetivo explorar el resultado de la terapia renal sustitutiva en la enfermedad renal secundaria a mieloma múltiple, y factores relacionados con su requerimiento. Para ello, realizamos una investigación retrospectiva de las historias clínicas de los pacientes. Se hizo hincapié en los antecedentes del paciente, así como en los criterios CRAB al inicio de la enfermedad, su inmunofenotipo y la terapia ofrecida tanto para la enfermedad como para la insuficiencia renal. Resultados: un total de 189 pacientes fueron diagnosticados y tratados entre los años 2013 y 2020. La mayoría de los pacientes eran mujeres. La edad promedio fue de 67,2 años y el 25% de la población tenía como máximo 61 años. La mediana de creatinina sérica al diagnóstico fue de 3gr / dl y la supervivencia renal a los 6 meses fue del 28%. En cuanto a los criterios de CRAB e inmunofenotipo, los niveles de hemoglobina fueron un factor directo asociado al requerimiento de terapia renal sustitutiva. El estadio ISS mostró diferencias significativas (p <0,05) en la supervivencia renal a los 6 meses, así como el inmunofenotipo lambda (p = 0,008). Así, la peor supervivencia renal a los 6 meses (requerimiento de diálisis al final del tratamiento de inducción) se encontró en pacientes con ISS 3 y con cadenas ligeras de tipo lambda. Finalmente, la microglobulina Beta 2 se comportó como factor protector, es decir, un aumento de una unidad en el nivel de B2M disminuyó la supervivencia renal en un 0,116%. Conclusiones: la lesión renal en el momento del diagnóstico de mieloma múltiple implica un peor pronóstico. Aquí, identificamos algunos factores de laboratorio e inmunofenotipo que se asociaron con un mayor riesgo de desarrollar lesión renal y se asociaron con una menor supervivencia renal. Creemos que la identificación de estos factores de mal pronóstico en pacientes con MM al inicio, permite un seguimiento más cercano de estos pacientes para poder realizar intervenciones tempranas en el curso de la enfermedad.