Con el plan de obsolescencia se busca fortalecer el proceso de priorización, determinando el grado de urgencia en la adquisición de nueva tecnología biomédica en función del volumen de pacientes, la vida útil, y la cantidad de mantenimientos del equipo en el último año como posibles parámetros de mayor peso sobre los 14 componentes a evaluar según el Ministerio de Salud, que se nombran específicamente más adelante.