En este trabajo examino la importancia del pensamiento crítico y la argumentación como aspectos necesarios en la formación de estudiantes de administración de empresas. Mis observaciones sugieren la necesidad de incorporar estas competencias en los programas educativos con el fin de desarrollar profesionales autónomos, éticos y efectivos en la toma de decisiones, en su liderazgo y gestión. Al tener en cuenta los principios filosóficos de Matthew Lipman, Stephen Toulmin y Jürgen Habermas, propongo que para integrar de manera efectiva estas competencias en el proceso educativo de los administradores de empresas, debería pensarse la posibilidad de una reestructuración curricular y pedagógica. El estudio analiza de los currículos y perfiles de egreso de varias facultades de administración de empresas en Bogotá. Identifico una carencia significativa de una formación filosófica que fomente el pensamiento crítico y la capacidad argumentativa de los estudiantes. La formación del pensamiento crítico y la argumentación, al integrar los componentes filosóficos y las metodologías expuestas en este texto, no solo contribuye a la eficiencia y productividad, sino que también promueve una educación integral que prepara a los estudiantes para ser líderes reflexivos y responsables en un mundo complejo y en constante cambio.