Las universidades de Colombia, en el cumplimiento de sus funciones sustantivas, deben promover programas y acciones que impacten la calidad de vida de sus estudiantes y la formación integral a través de las áreas de bienestar universitario desde diferentes estrategias, sin embargo, es limitado el conocimiento existente sobre la efectividad de los programas de bienestar universitario. El propósito de este estudio es comprender el impacto de los programas de bienestar universitario sobre la calidad de vida de los estudiantes de pregrado. Se realizó un estudio observacional, descriptivo, con intención analítica y transversal en el que se analizaron características sociodemográficas, los programas y acciones ofertados y el impacto logrado en las dimensiones de calidad de vida del estudiante que participó de dichos programas. En dicho estudio se tomó una muestra de 1214 estudiantes pertenecientes a los semestres académico 2° a 11°, que representa el 11% de la población universitaria. La recolección de información del estudio se realizó mediante una encuesta que incorpora dos instrumentos: El instrumento de autoevaluación de la Universidad CES, mediante el cual se valoran los servicios y programas del área de bienestar universitario (la formación del ser, la actividad física y deporte, la promoción artística y la promoción social universitaria), por otra parte el instrumento WHOQOL-BREF (OMS), mediante el cual se analiza la percepción de calidad de vida del sujeto en sus dimensiones: física, psicológica, social y ambiental. Los resultados obtenidos señalan que la participación de los estudiantes en programas de bienestar universitario está relacionada de manera directa con cada una de las dimensiones de calidad de vida de estos. Se encontró una correlación entre participar en los programas de bienestar universitario con la dimensión de salud física. De igual manera se observó que las acciones de bienestar, la edad y estrato socioeconómico explican en un 40,2% la variabilidad de la dimensión de salud física, el 42,9% de la dimensión psicológica, el 31,4% de la dimensión de relaciones sociales y el 40% de la dimensión de ambiente. Se puede concluir que los programas de bienestar universitario tienen relación directa con la percepción de calidad de vida y cada una de las dimensiones de los participantes.